La lila común (Syringa vulgaris) se cultiva en los jardines de Europa Central desde hace cientos de años. Este arbusto, de intenso aroma, se podía encontrar tanto en los jardines de las granjas como en los monasterios y en la Edad Media se utilizaba en la medicina natural. Hoy en día, sin embargo, la planta se considera ligeramente venenosa, aunque las recetas de flores de lila y bayas de lila parecen hablar un idioma diferente.

¿La lila es comestible?
La lila común (Syringa vulgaris) se considera ligeramente venenosa porque todas las partes de la planta, especialmente la corteza, las hojas y las bayas, contienen el glucósido syringina. Existe riesgo de confusión con la baya del saúco negro comestible (Sambucus nigra), cuyas flores y bayas se utilizan en recetas.
¡Precaución, venenoso
Todas las partes de la planta lila, pero especialmente la corteza, las hojas y las bayas, contienen el glucósido jeringa, que sólo se encuentra en la lila verdadera (en latín Syringa). La sustancia se considera ligeramente venenosa, algo que debes notar al probar una flor: aunque huele seductoramente dulce, tiene un sabor muy amargo. Como suele ocurrir en la naturaleza, este sabor es una indicación de la tolerancia de una planta al organismo humano o animal. Debido a las bajas cantidades tóxicas, sería necesario consumir muchas partes de plantas venenosas para sufrir síntomas de intoxicación como calambres, vómitos o diarrea. Sin embargo, no es aconsejable consumirlo porque las personas sensibles, sobre todo los niños y las mascotas pequeñas reaccionan muy rápidamente.
“Lila” comestible: ¡cuidado, riesgo de confusión
Pero si las lilas son venenosas, ¿por qué hay tantas recetas que utilizan principalmente flores y bayas? La solución al enigma es muy sencilla: en algunas regiones de Alemania (¡especialmente en el norte de Alemania!) no sólo se conoce como tal a la verdadera lila, sino también a la baya del saúco negro (Sambucus nigra). Por ello, son sus flores y bayas las que se transforman en almíbar y zumo, y se ha demostrado que, a diferencia de la lila auténtica, puede ayudar contra la fiebre. Así que no te dejes engañar y prefiere utilizar las flores y frutos del arbusto de saúco para infusiones, infusiones y zumos.
Sirope de flor de lila
Este jarabe de “flor de lila” tiene un sabor especialmente delicioso en infusiones, agua con gas o vino espumoso:
Ingredientes
- 15 a 20 umbelas de flor de saúco
- dos kilogramos de azúcar
- dos litros de agua
- el jugo de un limón exprimido
- 50 gramos de ácido cítrico
Cómo hacerlo
- Primero sacude las umbelas de flores sobre un paño de cocina para eliminar la suciedad y los pequeños insectos.
- Si es necesario, también puedes agitar brevemente las flores en agua estancada.
- Escurrirlas y quitarles los tallos de las flores.
- Hervir el azúcar con el agua hasta que se disuelva.
- Vierta las flores, el jugo de limón y el ácido cítrico en un bol.
- Vierta la solución de azúcar caliente sobre la mezcla.
- Déjalo enfriar y coloca el recipiente tapado en un lugar oscuro y fresco durante tres o cuatro días.
- Cuela el almíbar a través de un colador fino o un paño y vuelve a hervir.
- Embotella el almíbar terminado.
Consejo
La buddleia (Buddleja), que no está emparentada con la lila real, también se considera ligeramente venenosa.