El moho es un problema generalizado en el exterior. ¿Pero la capa blanca también puede aparecer en las plantas de interior? ¿O estos síntomas son una enfermedad de las hojas completamente diferente? En este artículo descubrirás qué tan peligrosa es una capa blanca para tus plantas de interior, qué la causa y cómo puedes eliminar el daño.

¿Qué significa una capa blanca en mi planta de interior?
Una capa blanca en las plantas de interior puede ser causada por plagas como el mildiú polvoriento, las cochinillas o los ácaros de las agallas, o puede deberse al moho. Para tratar la planta se requiere un diagnóstico preciso y medidas adecuadas como aplicaciones de aceite de neem o aislamiento.
Causas
Hay dos posibles razones para la aparición de una capa blanca en las plantas de interior. Por un lado, puede ser una plaga, por otro lado, el moho es una posible causa.
Las plagas como causa
Una infestación de plagas se puede dividir en tres posibles causas:
- Moho
- Cochinillas
- Ácaros de la agalla
El mildiú es causado por pulgones que chupan la savia de la planta con su aparato bucal. Posteriormente dejan excremento en las hojas, una película blanca que se puede limpiar con el dedo. Para determinar si realmente se trata de pulgones, conviene echar un vistazo al envés de la hoja. Hay más animales aquí. El color de su cuerpo varía de verde a rojo, amarillo o marrón. Puedes rociar los pulgones con agua o aplicar una solución de agua y aceite de neem o colza a las hojas.
Las cochinillas también dejan una película blanca y grasosa en las hojas. Debido a que se pega a diferencia del moho, también se le conoce como melaza. También es posible que aparezcan pequeños puntos blancos en las hojas. En este caso no se trata de una capa, sino de las plagas mismas: si observas de cerca, verás que las cochinillas son animales blancos con forma de bolas de algodón. Los siguientes síntomas son típicos de una infestación
- manchas blancas en las hojas que se fusionan entre sí
- hojas amarillas y secas
- Rocío de miel
Para proteger las plantas vecinas, primero debes aislar la planta de interior afectada. También en este caso una tintura de aceite de neem ayuda contra la infestación.
Los ácaros de las agallas, a diferencia de las cochinillas, son tan pequeños que son casi invisibles para el ojo humano. Su cuerpo sólo crece hasta un tamaño de 0,2 mm. Sus restos son similares al moho. La capa blanca tiene una pelusa claramente perceptible. Al utilizar un producto fitosanitario hay que prestar especial atención al envés de las hojas y al eje de las hojas, ya que es allí donde los animales pasan más tiempo.